El concepto Barroco implica un estilo artístico y una época, aunque en la actualidad tiene connotaciones más amplias. La temática se aboca particularmente a la representación de santos, mártires y de la Virgen María. Las obras son realizadas a partir de pinceladas sueltas, de fuertes contrastes lumínicos o claroscuro (conocido en España como tenebrismo) y de composiciones abigarradas y sinuosas que confieren un movimiento dinámico, enfatizando así una teatralidad determinada para conmover al espectador. A diferencia de los países católicos, en Flandes los tópicos se centran en el retrato, las naturalezas muertas y las escenas costumbristas. Las salas de este periodo se encuentran divididas en Barroco italiano, Barroco español y finalmente Barroco del Norte de Europa y en las obras de cada sala resaltan las características barrocas propias de cada región.