Para finales del siglo XIX y principios del XX, en Europa se producía una serie de movimientos artísticos impulsados por los cambios sociales y económicos de la época. Estos intentaban romper con los esquemas impuestos por el academicismo. Es entonces cuando surge el movimiento artístico conocido como Realismo, el cual se centra en la representación del mundo real, el cual se basa en una observación escrupulosa de la vida del momento. Junto con el Realismo se desarrolla otra corriente artística llamada Impresionismo. Los artistas impresionistas al igual que los realistas eligieron la pintura al aire libre y los temas de la vida cotidiana.